
Pepo Art (José Manuel González) nació en Querétaro, México, en 1975, y creció frente al mar en Mazatlán. Su vida y su obra han sido una constante mezcla de contrastes: lo íntimo y lo global, lo artesanal y lo urbano, lo barroco y lo pop. Estudió en la Universidad de las Américas Puebla y ha vivido en distintas ciudades, incluyendo una temporada formativa en Canadá. Tiene tres hermanas y una memoria visual imparable desde niño. Desde muy joven dominó el arte del hiperrealismo, pero fue su espíritu emprendedor y artístico lo que lo llevó a fundar La Libélula, una fábrica-atelier única en su tipo. Bajo su dirección creativa, La Libélula reunió a más de 60 pintores y artistas para producir cuadros modernos, pintados completamente a mano, que llegaron a más de 20,000 hogares, oficinas, showrooms, sets de cine y televisión en México y el mundo. Reconocida por el gobierno como la empresa de arte decorativo más importante del país, La Libélula marcó una época en el arte contemporáneo accesible. Hoy, Pepo trabaja de forma independiente desde su estudio, desarrollando colecciones de arte totalmente originales, cargadas de ironía, poder simbólico y una estética inconfundible. Su obra gira en torno a la idea de coronar lo cotidiano, lo icónico y lo absurdo, convirtiéndolo en arte-joya, en crítica, en espejo.
Entre sus series más destacadas están:
Royal Popz: mini cuadros de colección que reinterpretan íconos del arte con marcos escultóricos y coronas vibrantes.
Morir es un lujo: calaveras coronadas con marcas de lujo, una sátira visual sobre el estatus, la ambición y la muerte.
Estudio de una zanahoria: una autobiografía visual, pop y surrealista, contada a través de símbolos, fechas y recuerdos clave.
Nación Corona: su serie más ambiciosa, donde corona a los personajes más influyentes de la historia del arte y la cultura, desde Picasso hasta Yayoi Kusama, en composiciones explosivas que mezclan historia, moda, crítica y devoción pop.
Pepo Art no repite, no imprime, no copia. Todo lo pinta a mano. Su arte es directo, honesto y ferozmente personal. Cada obra es una declaración.
Actualmente colabora con galerías en México y el extranjero, llevando su obra a coleccionistas, ferias de arte, espacios de exhibición y proyectos curatoriales que conectan con su visión audaz y contemporánea.
EL ARTE DE ELEGIR
En 1804, Napoleón se colocó la corona sobre su propia cabeza. No fue arrogancia. Fue una declaración: el poder no se hereda, se asume. Pepo pinta con la misma convicción. José Manuel González Vega —conocido como Pepo— no espera validación externa para coronar. Lo hace porque ha consagrado décadas a observar el arte, la cultura y sus símbolos más profundos. Coronar, en su universo, no es un acto decorativo, es un gesto visual que eleva, cuestiona y transforma. Cada corona pintada —sobre una artista, una marca o un ícono— es una elección curada, una visión crítica, un homenaje contemporáneo. No se trata de quién es Pepo para coronar, sino de que sólo alguien que ha vivido el arte desde dentro puede decidir quién merece ser eterno.
Cada pieza de arte narra una historia única.
Esta sección resalta las emociones y opiniones de quienes han conectado con nuestras creaciones.

Marisa Gutiérrez
España
Vi la calavera coronada y supe que tenía que ser mía. No sé Mucho de arte, pero esto tiene algo que no se explica… es elegante, extraño y al mismo tiempo muy poderoso. Me encanta tenerlo en casa.

Rodrigo Méndez
México
Pepo me contó la historia de Yayoi Kusama y como la había reinterpretado. Me quedé enganchado con la obra y con todo lo que representa. Nunca imaginé comprar un cuadro, pero este tenía que ser mío. Es arte con fondo, con fuerza… y con historia.

Andrea Salazar
México
Estuvo padrísima la expo en el estudio. Jamás había visto arte tan pop, tan loco… y tan bien pintado. Pepo nos explicó cada obra con una energía increíble. ¡Quiero llevarme una ya para mi depa!

